También las hay en México y otros países; cada uno les aplica su especial toque culinario. En particular, las Enchiladas Salvadoreñas son el resultado de combinar el maíz cocido y pasado por molino (sirve usar la harina de maíz) para elaborar una masa trabajada con el consomé de pollo, mantequilla y achiote en búsqueda de la coloración anaranjada y de saborizar la masa al natural, formando luego las tortillas para freírlas en aceite caliente hasta que se hagan doradas.

Listas para disfrutarlas, se puede mejorar su sabor y decoración agregándole a las tortillas frijoles molidos y acompañando tipo relleno con pechuga de pollo desmenuzada o carne para bistec picadita, recubriendo con algún curtido (p.e., de repollo picado, zanahoria, chile jalapeño, algo de ajo, pimienta, cilantro y vinagre) e incorporando al plato huevos duros, rodajas de pepino, tomate, cebolla, lechuga, pimientos (rojos, amarillos o verdes), el exquisito aceite de oliva y queso rallado (preferible el mozzarella). Otros le meten diversidad de salsas, aguacate, ensaladas o cremas. En algunas partes, dentro y fuera de El Salvador, acuden a ingredientes sustitutos e industrializados, como los jalapeños o la harina Maseca… vale. Entre las bebidas más preferidas para degustar una sabrosa Enchilada Salvadoreña destacan la horchata (de coco o morro), jugos naturales (naranja, tamarindo, jamaica, cebada, arrayan o mango) o soda. Los gustos dan para incluir bebidas calientes, tales como café, chocolate o algún atol.

Así podemos disfrutar las deliciosas Enchiladas Salvadoreñas, un plato típico del país centroamericano con muchas combinaciones de ingredientes y acompañantes, natural, nutritivo, de fácil preparación, exquisito y adaptable a todos los gustos. ¡Que lo disfrutes!