La leche poleada es un postre típico de El Salvador, que está elaborado con huevos, leche, azúcar, maicena, vainilla y canela. Su consistencia varía entre lo que puede ser una natilla y el manjar, por lo que su textura cremosa se asemeja mucho a un flan.

Este delicioso postre es muy popular encontrarlo en las mesas servidas durante las celebraciones de navidad y año nuevo, y puede ser degustado tibio o frío dependiendo del paladar del comensal.

Se piensa que el origen de este postre surge como producto de la fusión de culturas, por un lado, la de los pueblos indígenas salvadoreños Náhuat Pipil y Lenca, y por otro la influencia recibida de la cocina española. Los españoles trajeron a América muchas recetas que fueron aceptadas y adaptadas y que forman parte de la identidad gastronómica salvadoreña.

Existen variaciones en cuanto a la consistencia de este postre. En algunos sitios la prefieren con una textura similar a una crema pastelera, en otras como una natilla mientras que otros la disfrutan un poco más líquida. Todo dependerá de la preparación tradicional de cada región.

La leche poleada es una receta muy tradicional que hemos disfrutado desde que nuestras abuelas la preparaban con tanta dedicación y amor por la cocina, que surgían estos deliciosos postres que calientan el alma a más de uno. El toque especial de este postre es la espolvoreada de canela, el cual lo transforma en una verdadera delicia.

Podrá encontrar este postre en mercados o en las dulcerías, servidas en copas o hasta como marca la tradición en hojas de maíz. Como le sea presentada, no dude en disfrutarla pues le aseguramos quedará complacido.