Las quesadillas eran un postre típico en las fiestas del carnaval europeo, fácil de preparar, se originó de la “quesada”, un pudín de queso ligeramente dulce que era tradición de la región de Cantabria, provincia al norte de España. Se acostumbraba servirlo con una bebida caliente o fría. Alrededor del siglo XVII se conoció un poema donde se mencionaba a la quesadilla.
 
La quesadilla llegó al continente americano en la época de la conquista junto con otras recetas, pero cuando llegó a El Salvador guardó mucho la esencia de las quesadillas originales europeas a diferencias de las chilenas, peruanas y mexicanas que sí sufrieron una modificación mayor. Esta delicia salvadoreña combina la leche, la crema y el arroz, que son los ingredientes principales de este postre, para tener un resultado que se ha convertido a través de los años en un postre típico y popular de El Salvador.
 
Se acostumbra servir la quesadilla como un pan dulce acompañado de una bebida típica del país como un atol de elote, un café caliente o bien una taza de leche. La quesadilla tradicional salvadoreña es a base de harina de arroz, pero puedes conseguirla con algunas variaciones donde se sustituye la harina de arroz por la harina de maíz o harina de trigo. Es un postre que en El salvador lo sirven los domingos como desayunos acompañados de una de las bebidas tradicionales.