Según un artículo publicado por el Diario de Sevilla en 2013, se cree que los neandertales consumieron marisco en Andalucía hace 150.000 años, según un estudio de la Hispalense. Por tanto, no se descarta que las tribus de Centro América hicieran lo mismo, sirviéndose de las bondades del mar.

Las primeras mariscadas de la historia no difieren mucho de los atracones que el hombre posmoderno puede perpetrar actualmente. Las recetas de estos moluscos eran muy poco variadas: "O comían los ejemplares crudos o los asaban en el fuego. Esto lo sabemos porque muchas de las conchas han aparecido quemadas en el exterior y crudas en el interior".

Las primeras recetas del siglo XIX viene directo desde las costas de Francia, en donde los pescadores mezclaban los pescados y mariscos en una olla de hierro o chaudiere.

En el caso del continente americano, los nativos del continente con frecuencia cocinaban sopa de mariscos y además utilizaban ingredientes como mejillones y almejas.

Y en El Salvador, en concreto, la riqueza de los mares de nuestro país permitió que la receta se desarrollara con naturalidad con el pasar de los años, y cada región cuenta con su propia tradición y sus propios métodos para hacerla.